Trenes y oportunidades

Hoy hace tres años que dejé pasar uno de los mejores trenes de los que han pasado por mi estación. Lo que para unos fue una catástrofe de dimensiones desproporcionadas para algunos, entre los que me podía haber incluido, fue una excepcional oportunidad de trabajo, una enorme ventana al mundo, y para otros ha sido un grandísimo “negocio”.
Algunas pienso por qué dejé pasar aquella oportunidad que nunca volvió y no volverá, pero otras, las menos, me alegro de haberla dejado pasar.
Al menos aprendí una lección: Algunas cosas sólo pasan una vez. O vives en momento y te dejas llevar o te arrepientes el resto de tu vida.

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Trenes y oportunidades